
COMO SE REZA ?
- Hacer tu petición a Dios y a la Santísima Virgen.
- MISTERIOS:
1.- Misterios Gozosos (Lunes y Jueves)
2.- Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)
3.- Misterios Gloriosos (Miércoles, Sábado y Domingo)
* Padre Nuestro (Una vez en cada misterio)
* Ave María (10 veces en cada misterio)
* Gloria (Una vez al final de cada misterio)
- Oración de Fátima (para rezar después del Gloria, en cada misterio)
- Salve (después de terminar el quinto misterio)
- Oración por el Papa ( Un Padre Nuestro, Tres Ave Marías y Gloria)
- Oración a San Miguel Arcángel
- Oración al Angel de la Guarda
- Consagración a La Virgen María
- Todo esto lo hicimos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
ORACIONES DEL ROSARIO
La Señal de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El Credo de los Apóstoles: Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor
Jesucristo, hijo único de Dios, nacido del Padre ante todos los siglos, Dios de
Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero, engendrado, no creado, de la
misma naturaleza del Padre por quien todo fué hecho, que por nosotros los
hombres y por nuestra salvación bajó del cielo. Y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de la Virgen María y se hizo hombre. Y por nuestra causa fué
crucificado en tiempos de Poncio Pilatos, padeció y fué sepultado y resucitó
al tercer día según las Escrituras y subió al cielo. Y está sentado a la
derecha del Padre y de nuevo vendrá con Gloria para juzgar a vivos y muertos y
su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida que
procede del Padre y el Hijo, que con el Padre y el Hijo reciben una misma
adoración y Gloria que habló por los profetas. Creo en la iglesia que es una:
Santa, Católica y Apostólica, confieso que hay un solo bautismo para el perdón
de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo
futuro Amén.
El Padre Nuestro: Padre Nuestro que estas en los cielos. Santificado sea
tu nombre venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, como en
el cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal. Amén.
Ave María: Dios te salve María llena eres de Gracia, el Señor es contigo. Bendita
eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa
María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.
Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un
principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
La Oración de Fátima: "Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos
del fuego del infierno, y lleva nuestras al cielo, especialmente aquellos que
necesitan más Tu Misericordia".
Salve: Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y
esperanza nuestra. Dios te Salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a
ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea! pues Señora
abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de
este destierro, muéstranos a Jesús fruto bendito de tu vientre. Oh Clemente!
Oh Piadosa! Oh Dulce Siempre Virgen María! Ruega por nosotros Santa Madre de
Dios para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesucristo. Amén.
Ángel de la guarda: Ángel de la guarda mi dulce compañía, no me
desampares ni de noche ni de día, hasta que me pongas en paz y alegría, con
todos los Santos, Jesús, José y María. Amén.
San Miguel Arcángel:
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale DIOS, pedimos
suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial arroja al infierno, con el
divino poder, a satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos
por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Consagración a la Virgen María:
según el espíritu de San Luis Maria de Monfort consiste en entregarle
todo a la Virgen, lo mismo que el Niño Jesús le entregó a Maria.
Es la misma Consagración que hizo el Papa
actual cuando era estudiante y deseaba ser "actor"... después de la
Consagración le entraron unas ganas enormes de ser "sacerdote"... y
lo fue!... y Papa después!... y por eso su "lema" es el de la
Consagración, "Totus Tuus", "Todo a Maria para Jesús".
Cuando usted hace la Consagración todo lo
suyo pasa a ser de la Virgen: Su dinero, su casa, sus hijos, su esposo o esposa,
sus buenas obras, sus pecados... Todo!... "Todo a Maria para Jesús"!...
"Esclava, de la Esclava del Señor"!. Además, es el mejor "Pasaporte
para el Cielo"!..
Oraciones Adicionales:
"Oh Dios de quién Único Hijo nos ha
otorgado los beneficios de la vida eterna, concédenos la gracia que te pedimos
mientras meditamos los Misterios del Mas Santo Rosario de la Bienaventurada
Virgen María, debemos imitar lo que contienen y obtener lo que prometen, a través
del mismo Cristo Nuestro Señor". Amén.
"Dios Mío, yo creo, te adoro, espero,
y te amo. Pido tu perdón para aquellos que no creen, que no te adoran, no
esperan y no te aman."
Letanía de la Santísima Virgen:
Señor, ten piedad - Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad - Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad - Señor, ten piedad
Cristo, óyenos - Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos - Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial - Ten misericordia de
nosotros
Dios Hijo, redentor del mundo - Ten
misericordia de nosotros
Dios Espíritu Santo - Ten misericordia de
nosotros
Trinidad, Santa, un solo Dios - Ten
misericordia de nosotros
Santa María - Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios - Ruega por nosotros
Santa Virgen de las vírgenes - Ruega por
nosotros
Madre de Cristo - Ruega por nosotros
Madre de la Iglesia Madre de la Divina
Gracia - Ruega por nosotros
Madre purísima - Ruega por nosotros
Madre castísima - Ruega por nosotros
Madre incorrupta - - Ruega por nosotros
Madre inmaculada - Ruega por nosotros
Madre amable - Ruega por nosotros
Madre admirable Madre del Buen Consejo -
Ruega por nosotros
Madre del Creador - Ruega por nosotros
Madre del Salvador - Ruega por nosotros
Virgen prudentísima - Ruega por nosotros
Virgen venerada - Ruega por nosotros
Virgen alabada - Ruega por nosotros
Virgen poderosa - Ruega por nosotros
Virgen clemente - Ruega por nosotros
Virgen fiel - Ruega por nosotros
Espejo de Justicia - Ruega por nosotros
Trono de la sabiduría - Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría - Ruega por
nosotros
Vaso espiritual - Ruega por nosotros
Vaso honorable - Ruega por nosotros
Vaso digno de honor - Ruega por nosotros
Vaso insigne de devoción - Ruega por
nosotros
Rosa mística - Ruega por nosotros
Torre de David - Ruega por nosotros
Torre de Marfil - Ruega por nosotros
Casa de Oro - Ruega por nosotros
Arca de la Alianza - Ruega por nosotros
Puerta del cielo - Ruega por nosotros
Estrella de la mañana - Ruega por nosotros
Salud de los enfermos - Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores - Ruega por
nosotros
Consuelo de los afligidos - Ruega por
nosotros
Auxilio de los cristianos - Ruega por
nosotros
Reina de los ángeles - Ruega por nosotros
Reina de los patriarcas - Ruega por
nosotros
Reina de los profetas - Ruega por nosotros
Reina de los apóstoles - Ruega por
nosotros
Reina de los mártires - Ruega por nosotros
Reina de los confesores - Ruega por
nosotros
Reina de las vírgenes - Ruega por nosotros
Reina de todos los santos - Ruega por
nosotros
Reina concebida en gracia - Ruega por
nosotros
Reina elevada al cielo - Ruega por nosotros
Reina del Santo Rosario - Ruega por
nosotros
Reina de la familia - Ruega por nosotros
Reina de la paz - Ruega por nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo - Perdónanos, Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo - Escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo - Ten misericordia de nosotros.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de
Dios. No desoigas nuestras súplicas en las necesidades que te presentamos,
antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.
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1 - La Anunciación
del Angel a María
Al cabo de seis meses, Dios envió el Ángel
Gabriel donde una joven virgen que vivía en una ciudad de Galilea llamada
Nazareth y era prometida de José. Entro el Ángel a su casa y le dijo: "Alégrate
tú, la Amada y Favorecida; el Seor esta contigo." Estas palabras la
impresionaron muchísimo y se preguntaba que querría decir ese saludo. Pero el
ángel le dijo: "no temas, María, porque has encontrado el favor de Dios.
Vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo al que pondrás el nombre de Jesús.
Será grande, y con razón lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios le dará el
trono de David, su antepasado. Gobernará por siempre el pueblo de Jacob y su
reinado no terminará jamás. María entonces dijo al ángel: "¿Cómo podré
ser madre si no tengo relación con un hombre?" Contestó el ángel:
"El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá
con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán Hijo de
Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel: en su vejez ha quedado esperando un hijo,
y la que no podía tener familia se encuentra ya en el sexto mes del embarazo;
porque para Dios nada es imposible." Dijo María: "Yo soy la servidora
del Señor; que haga en mí lo que has dicho." Después de estas palabras
el ángel se retiró. (Luc 1,26-38)
Oh María gracias al ‘Sí’ Tuyo nos has
abierto las puertas del cielo, has aceptado la voluntad el Padre. Serás bendita
por siempre: Tu intercesión es escuchada en el cielo porque has aceptado el
plan de Dios. Permítenos orar para que seamos capaces de dar el ‘si’ a Dios
Padre a cada momento que Él nos lo pida. María ayúdanos a ser mansos y
obedientes a la voluntad de Dios.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
2 - María visita a su prima Santa Isabel
Por esos días, María partió
apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró a la casa de
Zacarás y saludó a Isabel. AL oír Isabel su saludo, el niño dió saltos en
su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: "Bendita
eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿Cómo he
merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis
oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa por haber creído
que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor!" María dijo
entonces: Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en
el Dios que me salva porque quiso mirar la condición humilde de su esclava, en
adelante, pues, todos los hombres dirán que soy feliz. En verdad el
Todopoderoso hizo grandes cosas para mí reconozcan que Santo es su nombre..
(Luc 1,39-49)
María visita a su prima Isabel: Ella lleva
Dios a su prima, por el amor a sus hermanos y vecinos. Señor ayúdanos a llevar
a Cristo a otros, como María lo hizo. María permítenos pedirte el regalo
hermoso de la caridad.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío
3 - El Nacimiento del
niño Jesús en Belén
Cuando estaban en Belén, le llegó el día
en que debía tener su hijo. Y dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales
y lo acostó en una pesebrera, porque no había hallado lugar en la posada. En
la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se
turnaban para cuidar sus rebaños. El ángel del Señor se les apareció, y los
rodeó de claridad la gloria del Señor, y todo esto les produjo un miedo enorme.
Pero el ángel les dijo: "No teman, porque yo vengo a comunicarles una
buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy nació
para ustedes en la ciudad de David un Salvador que es Cristo Señor. En esto lo
reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y
acostado en una pesebrera." (Lc 2,6-12)
El niño Jesús en el pesebre. María, José
y los pastores lo adoran. Permítenos adorar a Cristo, el hijo de Dios, en el
silencio de nuestra alma y en el fondo de nuestro corazón. Permítenos pedirte
María que nos hagas amar cada vez más a Jesús y pedir el regalo de la pobreza
de espíritu.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
4 - La presentación de Jesús en el templo
Asimismo, cuando llegó el día en que, de
acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación de la
madre, llevaron al niño a Jerusalén. Ahí lo consagraron al Señor, tal como
esta escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor.
Además ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley: una pareja de tórtolas o
dos pichones. Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era muy bueno
y piadoso y el Espíritu Santo estaba en él. Esperaba los tiempos en que Dios
atendiera Israel y sabía por una revelación del Espíritu santo que no moriría
antes de haber visto al Cristo del Señor. Vino, pues, al Templo, inspirado por
el Espíritu, cuando sus padres traían al niñito Jesús para cumplir con él
los mandatos de la Ley. Simeón lo tomó en brazos, y bendijo a Dios con estas
palabras: Señor, ahora, ya puedes dejar que tu servidor muera ¨ en paz, como
le has dicho. Porque mis ojos han visto a tu Salvador ¨ que tú preparaste para
presentarlo a todas las naciones. Luz para iluminar a todos los pueblos ¨ y
gloria de tu pueblo Israel. Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo
que decía Simeón del niño. Simeón los felicitó y después dejo a María, su
madre: "Mira, este niño debe ser causa tanto de caída como de resurrección
para la gente de Israel. Será puesto como una señal que muchos rechazarán, y
a ti misma una espada te atravesará el alma. Pero en eso los hombres mostrarán
claramente lo que sienten en sus corazones." (Luc 2,22-35)
Necesitamos poner atención a la voz de
Dios, discernir su llamada y aceptar la misión que nos dé. Después de la
profecía de Simeón, María lleva la herida del sufrimiento en su corazón,
pero en silencio ella acepta la voluntad del Padre.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío
5 - El Niño perdido
y hallado en el templo
Los padres de Jesús iban todos los años a
Jerusalén para la fiesta de la Pascua y cuando cumplió doce años fue también
con ellos para cumplir con este precepto. Al terminar los días de la Fiesta,
mientras ellos regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus
padres lo notaran. Creyendo que se hallaba en el grupo de los que partían,
caminaron todo un día, y después se pusieron a buscarlo entre todos sus
parientes y conocidos. Pero como no lo hallaron prosiguieron su búsqueda,
volvieron a Jerusalén. Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado
en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus
respuestas. Al encontrarlo, se emocionaron mucho y su madre les dijo: "Hijo,
¿por qué te has portado así? Tu padre y yo te buscábamos muy preocupados."
Él les contestó: "¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que tengo que
estar donde mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que les acababa de decir.
Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba
fielmente en su corazón todos estos recuerdos. (Lc 2,41-51)
Permítenos meditar en esas veces que hemos
estado lejos de Jesús, de ése Jesús quién con mucho amor ha muerto por
nosotros. Permítenos entender que en las dificultades de la vida la única
salvación es encontrar a Jesús y nunca alejarnos de su gran amor.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
1 - La Oración de
Jesús en Getsemaní
Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar
que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto
que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a
entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma
está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco
adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es
posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Mt
26,36-39) Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como
grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. (Lc 22,44)
En la gran oración al Padre, Jesús
encuentra fuerza, confianza y un Ángel es enviado a confortarlo. Entonces Jesús
es nuestro Ángel confortador. Es como Él nos dijo: "Porque se preocupan
en las dificultades? Sean fuertes en mí, miren a su Dios en las horas más
dolorosas, y triunfarán." Permítenos encomendarnos a Dios para siempre
cumplir su mandato.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
2 - Jesús es condenado a muerte
Venida la mañana, todos los principales
sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para
entregarle a muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el
gobernador. Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo?
Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal
ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado! Viendo
Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se
lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de
este justo; allá vosotros. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea
sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. Entonces les soltó a Barrabás; y
habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. (Mt 27)
Cuánto dolor, tormentos y heridas en el
cuerpo de Jesús? Cuanta sangre cayó al suelo, mientras sus verdugos reían, lo
insultaban, y reunían sus fuerzas para volver a golpear el inocente cuerpo de
Jesús? Permítenos aceptar los insultos por amor a nuestro Señor y
arrepentirnos de nuestros pecados.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío
3 - La Coronación de
Espinas
Los soldados romanos llevaron a Jesús al
palacio del gobernador y reunieron a toda la tropa en torno a él. Le quitaron
sus vestidos y le pusieron una capa de soldado color rojo. Después le colocaron
en la cabeza una corona que habían trenzado con espinas y en la mano derecha
una caña. Doblaban la rodilla ante Jesús y se burlaban de él diciendo: "¡Viva
el rey de los judíos!" Le escupían la cara y, quitándole la caña, le
pegaban en la cabeza. (Mt 27,27-31)
Piensa en las indignaciones, ofensas, y
humillaciones que Jesús sufrió. Lo maltrataron, fue tratado como el culpable
de nuestros peores pecados. Parece decirnos "Porque te desesperas cuando
sufres? Es esa la manera en que me amas? Medita mi pasión y encuentra en ella
un rico alimento espiritual." Permítenos pedir el regalo de la paciencia y
aceptar todas las humillaciones, pensando como Jesús sufrió por nosotros.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
4 - Jesús con la cruz a cuestas
Cuando lo llevaban, tomaron a un tal Simón
de Cirene que volvía del campo, y le cargaron la cruz de Jesús para que la
llevara detrás de él. Lo siguió muchísima gente, especialmente mujeres que
se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús volviéndose hacia ellas,
les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por
ustedes mismas y por sus hijos. Por que va a llegar el día en que se dirá:
Felices las madres sin hijos, felices las mujeres que no dieron a luz ni
amamantaron. Entonces se dirá: ¡Ojalá que los cerros caigan sobre nosotros!
¡Ojalá que las lomas nos ocultaran! Porque si así tratan al árbol verde, ¿Qué
harán con el seco? Junto con Jesús llevaban también a dos malhechores para
ejecutarlos. (Lc 23,26-32)
Aún y cuando Jesús hubiera sufrido solo por ti, Jesús hubiera aceptado tales dolores, grande es su amor por ti. A lo largo del camino al Calvario, Jesús ve a su Madre. Podremos imaginarnos el momento cuando sus ojos se encontraron? O cuanto su corazón debió haber sentido dolor. Permítenos pedir María la gracia de siempre aceptar nuestra cruz, para que María y Jesús puedan soportarlo.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
5 - La Crucifixión
Junto a la cruz de Jesús estaba su madre y la hermana de su madre, y también María, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús al ver a la madre y junto a ella a su discípulo más querido, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo." Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre." Desde ese momento el discípulo se la llevó a su casa. (Jn 19,25-27).
Jesús desea vernos cerca de María, su
Madre, Él desea que, como niños, mantengamos nuestra mano unida a la de María.
Esto es lo que él quiere. Él nos pide que nos enmendemos a la Virgen María.
Él nos pide reconocer a Nuestra Señora como Nuestra Madre, quién encenderá
en nosotros un amor ferviente a su hijo. María, nosotros creemos en ti, tómanos
y llévanos al refugio de tu Inmaculado Corazón, alivia nuestra soberbia con tu
humildad, que es la que nos parta de Dios.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
1 - La Resurrección
de Cristo
Pasado el Sábado, al despertar el alba del
primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el
sepulcro. De repente, se produjo un gran temblor: el Ángel del Señor bajó del
cielo y, llegando al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó
encima. Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve. Al
verlo, los guardias temblaron de miedo y quedaron como muertos. El Ángel dijo a
las mujeres: "Ustedes, no teman, porque yo sé que buscan a Jesús
crucificado. No está aquí. Ha resucitado tal como lo había anunciado." (
Mat 28,1-6)
Jesús resucitado ha probado que el hombre
junto a él tiene poder sobre el pecado y sobre la muerte. Jesús, ayúdanos a
resucitar, sálvanos del pecado, del enemigo, danos Tu luz, danos Tu Alegría.
Reaviva en nosotros el amor, la fe, la esperanza, y el regalo de la oración.
Permítenos pedir a la Virgen María una fe inquebrantable.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
2 - La Ascensión de Jesús al Cielo
Mientras estaban hablando de todo esto, Jesús
se presentó en medio de ellos. Les dijo: "Paz a ustedes." Estaban atónitos
y asustados, pensaron que veían a algún espíritu. Pero les dijo: "Por qué
se asustan tanto, y porque les vienen estas dudas? Miren mis manos y mis pies,
soy yo. Tóquenme y fíjense bien que un espíritu no tiene carne ni huesos,
como ustedes ven que yo tengo." Y al mismo tiempo les mostró sus manos y
sus pies. Y como en medio de tanta alegría no podían creer y seguían
maravillados, les dijo: "¿Tienen aquí algo que comer?" Ellos le
ofrecieron un pedazo de pescado asado y él lo tomó y comió ante ellos. Jesús
les dijo: "Todo esto se lo había dicho cuando estaba todavía con ustedes.
Tenía que cumplirse lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Salmos, y
en los Profetas respecto a mí." Entonces les abrió la mente para que
lograran entender las Escrituras y les dijo: "Esto estaba escrito: los
sufrimientos de Cristo, su resurrección de entre los muertos al tercer día y
la predicación que ha de hacerse en su nombre a todas las naciones, comenzando
por Jerusalén, invitándoles a que se conviertan y sean perdonadas de sus
pecados. Y ustedes son testigos de todo esto. Ahora yo voy a enviar sobre
ustedes al que mi Padre prometió. Por eso, quédense en la ciudad hasta que
hayan sido revestidos de la fuerza que viene de arriba." Jesús los condujo
hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los
bendecía se alejó de ellos y fue llevado al cielo. (Lucas 24,36-51)
Jesús, no has abandonado a Tus apóstoles en la agonía, y les has otorgado el gozo de contemplarte ‘glorificado’ durante 40 días. Después de tu Ascensión, gratificas a aquellos que te buscan al recibir la Eucaristía. A través de María nosotros creemos en ti. María otórganos el regalo de la esperanza.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
3 - La Venida del
Espíritu Santo
Cuando llegó el día de Pentecostés,
estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido,
como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban.
Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron
posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se
pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía
expresarse. (Hechos 2,1-4)
Jesús, infúndenos con el Consolador, El
Espíritu Santo, enciéndenos con la Luz de tu Espíritu, con su fuerza nos
penetre hasta el fondo de nuestro corazón y alivie nuestras penas. Envíanoslo
para que llene nuestros corazones con tu amor. Haznos apóstoles tuyos, amado Señor.
Virgen María permítenos el regalo del verdadero amor y el regalo de la oración
del corazón. "Ven Espíritu Santo, Ven a nosotros por medio de la
intercesión del Inmaculado Corazón de María, tu bien amada esposa." .
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús
mío
4 - La Asunción a los Cielos de la
Bienaventurada Virgen
Ozías por su parte dijo a Judit: "Hija
mía, que Dios Altísimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra. Y
¡bendito sea el Señor, Dios, Creador del cielo y de la tierra, que te condujo
para que cortaras la cabeza del jefe de nuestros enemigos! Jamás los hombres
olvidarán la confianza que has demostrado. Siempre recordarán el poder de Dios.
Que Dios te colme de bienes y que los hombres te glorifiquen, pues no vacilaste
en exponer tu vida al ver la humillación de nuestra raza. Por tu perfecta
sumisión a Dios has alejado la ruina que nos esperaba." Todo el pueblo
respondió: Amén. (Jdt 13,18-20; 15,10)
Ahora que María es llevada al cielo, ella
pide por sus hijos e hijas, ésos hijos e hijas que Jesús puso en sus manos
cuando Él estaba en la cruz. María, ruega por nosotros, sabes nuestros temores,
llévanos a tu corazón, corazón de madre. Ruega por nosotros ahora y en la
hora de nuestra muerte llévanos contigo al cielo. Te pedimos una devoción a tu
Inmaculado Corazón que será nuestro refugio en nuestras tribulaciones.
Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío
5 - La Coronación de
la Santísima Virgen María como Reina del Cielo
Apareció en el cielo una señal grandiosa: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo los pies y en su cabeza una corona de doce estrellas. Esta embarazada y grita de dolor, porqué llegó su tiempo de dar a luz. (Apo 12,1).
María permítenos llamarte, permítenos amarte, permítenos confiar en ti, porque te nos has dado. Te tenemos como madre en el cielo que también eres Reina; así que nosotros necesitamos avocarnos a ella con una fe inmensa y esperanza. Si pedimos algo mientras rezamos el Santo Rosario, nos será otorgado. Pídele el regalo de la oración, una oración de corazón, dilo solo por amor, una amor por ella y por Jesús. También permítenos pedir por la perseverancia de la oración, para estar siempre unidos a tu corazón y por lo tanto al corazón de Jesús.
Padre Nuestro 10 Ave
María Gloria Oh Jesús mío