COMO SE REZA ?

- La Señal de la Cruz

- El Credo de los Apóstoles

- Hacer tu petición a Dios y a la Santísima Virgen.

- MISTERIOS:

        1.- Misterios Gozosos (Lunes y Jueves)

        2.- Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)

        3.- Misterios Gloriosos (Miércoles, Sábado y Domingo)

                * Padre Nuestro (Una vez en cada misterio)

                * Ave María (10 veces en cada misterio)

                * Gloria (Una vez al final de cada misterio)

- Oración de Fátima (para rezar después del Gloria, en cada misterio)

- Salve (después de terminar el quinto misterio)

- Oración por el Papa ( Un Padre Nuestro, Tres Ave Marías y Gloria)

- Oración a San Miguel Arcángel

- Oración al Angel de la Guarda

- Consagración a La Virgen María

- Todo esto lo hicimos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

 

ORACIONES DEL ROSARIO

La Señal de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo de los Apóstoles: Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor Jesucristo, hijo único de Dios, nacido del Padre ante todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre por quien todo fué hecho, que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo. Y por obra del Espíritu Santo se encarnó de la Virgen María y se hizo hombre. Y por nuestra causa fué crucificado en tiempos de Poncio Pilatos, padeció y fué sepultado y resucitó al tercer día según las Escrituras y subió al cielo. Y está sentado a la derecha del Padre y de nuevo vendrá con Gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida que procede del Padre y el Hijo, que con el Padre y el Hijo reciben una misma adoración y Gloria que habló por los profetas. Creo en la iglesia que es una: Santa, Católica y Apostólica, confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro Amén.

El Padre Nuestro: Padre Nuestro que estas en los cielos. Santificado sea tu nombre venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, como en el cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve María llena eres de Gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

La Oración de Fátima: "Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y lleva nuestras al cielo, especialmente aquellos que necesitan más Tu Misericordia".

Salve: Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te Salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea! pues Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús fruto bendito de tu vientre. Oh Clemente! Oh Piadosa! Oh Dulce Siempre Virgen María! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Ángel de la guarda: Ángel de la guarda mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, hasta que me pongas en paz y alegría, con todos los Santos, Jesús, José y María. Amén.

San Miguel Arcángel: San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale DIOS, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial arroja al infierno, con el divino poder, a satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Consagración a la Virgen María:  según el espíritu de San Luis Maria de Monfort consiste en entregarle todo a la Virgen, lo mismo que el Niño Jesús le entregó a Maria.

Es la misma Consagración que hizo el Papa actual cuando era estudiante y deseaba ser "actor"... después de la Consagración le entraron unas ganas enormes de ser "sacerdote"... y lo fue!... y Papa después!... y por eso su "lema" es el de la Consagración, "Totus Tuus", "Todo a Maria para Jesús".

Cuando usted hace la Consagración todo lo suyo pasa a ser de la Virgen: Su dinero, su casa, sus hijos, su esposo o esposa, sus buenas obras, sus pecados... Todo!... "Todo a Maria para Jesús"!... "Esclava, de la Esclava del Señor"!. Además, es el mejor "Pasaporte para el Cielo"!..

Oraciones Adicionales:

"Oh Dios de quién Único Hijo nos ha otorgado los beneficios de la vida eterna, concédenos la gracia que te pedimos mientras meditamos los Misterios del Mas Santo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, debemos imitar lo que contienen y obtener lo que prometen, a través del mismo Cristo Nuestro Señor". Amén.

"Dios Mío, yo creo, te adoro, espero, y te amo. Pido tu perdón para aquellos que no creen, que no te adoran, no esperan y no te aman."

Letanía de la Santísima Virgen:

Señor, ten piedad - Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad - Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad - Señor, ten piedad

Cristo, óyenos - Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos - Cristo, escúchanos

Dios Padre celestial - Ten misericordia de nosotros

Dios Hijo, redentor del mundo - Ten misericordia de nosotros

Dios Espíritu Santo - Ten misericordia de nosotros

Trinidad, Santa, un solo Dios - Ten misericordia de nosotros

Santa María - Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios - Ruega por nosotros

Santa Virgen de las vírgenes - Ruega por nosotros

Madre de Cristo - Ruega por nosotros

Madre de la Iglesia Madre de la Divina Gracia - Ruega por nosotros

Madre purísima - Ruega por nosotros

Madre castísima - Ruega por nosotros

Madre incorrupta - - Ruega por nosotros

Madre inmaculada - Ruega por nosotros

Madre amable - Ruega por nosotros

Madre admirable Madre del Buen Consejo - Ruega por nosotros

Madre del Creador - Ruega por nosotros

Madre del Salvador - Ruega por nosotros

Virgen prudentísima - Ruega por nosotros

Virgen venerada - Ruega por nosotros

Virgen alabada - Ruega por nosotros

Virgen poderosa - Ruega por nosotros

Virgen clemente - Ruega por nosotros

Virgen fiel - Ruega por nosotros

Espejo de Justicia - Ruega por nosotros

Trono de la sabiduría - Ruega por nosotros

Causa de nuestra alegría - Ruega por nosotros

Vaso espiritual - Ruega por nosotros

Vaso honorable - Ruega por nosotros

Vaso digno de honor - Ruega por nosotros

Vaso insigne de devoción - Ruega por nosotros

Rosa mística - Ruega por nosotros

Torre de David - Ruega por nosotros

Torre de Marfil - Ruega por nosotros

Casa de Oro - Ruega por nosotros

Arca de la Alianza - Ruega por nosotros

Puerta del cielo - Ruega por nosotros

Estrella de la mañana - Ruega por nosotros

Salud de los enfermos - Ruega por nosotros

Refugio de los pecadores - Ruega por nosotros

Consuelo de los afligidos - Ruega por nosotros

Auxilio de los cristianos - Ruega por nosotros

Reina de los ángeles - Ruega por nosotros

Reina de los patriarcas - Ruega por nosotros

Reina de los profetas - Ruega por nosotros

Reina de los apóstoles - Ruega por nosotros

Reina de los mártires - Ruega por nosotros

Reina de los confesores - Ruega por nosotros

Reina de las vírgenes - Ruega por nosotros

Reina de todos los santos - Ruega por nosotros

Reina concebida en gracia - Ruega por nosotros

Reina elevada al cielo - Ruega por nosotros

Reina del Santo Rosario - Ruega por nosotros

Reina de la familia - Ruega por nosotros

Reina de la paz - Ruega por nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo - Perdónanos, Señor

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo - Escúchanos, Señor

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo - Ten misericordia de nosotros.

 

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas en las necesidades que te presentamos, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios - Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

LOS MISTERIOS DEL ROSARIO:

Gozosos

Dolorosos

Gloriosos

  1. La Anunciación
  2. La Visitación
  3. El Nacimiento de Jesús
  4. La presentación de Jesús en el templo
  5. El Niño es Encontrado en el Templo
  1. La Oración de Jesús en Getsemaní
  2. Jesús es condenado a muerte
  3. La Coronación de Espinas
  4. Jesús con la cruz a cuestas
  5. La Crucifixión
  1. La Resurrección de Cristo
  2. La Ascención de Jesús al Cielo
  3. La Venida del Espíritu Santo
  4. La Asunción a los Cielos de la Virgen María
  5. La Coronación de la Virgen María como Reina del Cielo

LOS MISTERIOS GOZOSOS

1 - La Anunciación del Angel a María1 gozosos

Al cabo de seis meses, Dios envió el Ángel Gabriel donde una joven virgen que vivía en una ciudad de Galilea llamada Nazareth y era prometida de José. Entro el Ángel a su casa y le dijo: "Alégrate tú, la Amada y Favorecida; el Seor esta contigo." Estas palabras la impresionaron muchísimo y se preguntaba que querría decir ese saludo. Pero el ángel le dijo: "no temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz un hijo al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande, y con razón lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios le dará el trono de David, su antepasado. Gobernará por siempre el pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás. María entonces dijo al ángel: "¿Cómo podré ser madre si no tengo relación con un hombre?" Contestó el ángel: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel: en su vejez ha quedado esperando un hijo, y la que no podía tener familia se encuentra ya en el sexto mes del embarazo; porque para Dios nada es imposible." Dijo María: "Yo soy la servidora del Señor; que haga en mí lo que has dicho." Después de estas palabras el ángel se retiró. (Luc 1,26-38)

Oh María gracias al ‘Sí’ Tuyo nos has abierto las puertas del cielo, has aceptado la voluntad el Padre. Serás bendita por siempre: Tu intercesión es escuchada en el cielo porque has aceptado el plan de Dios. Permítenos orar para que seamos capaces de dar el ‘si’ a Dios Padre a cada momento que Él nos lo pida. María ayúdanos a ser mansos y obedientes a la voluntad de Dios.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

2 - María visita a su prima Santa Isabel

Por esos días, María partió apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró a la casa de Zacarás y saludó a Isabel. AL oír Isabel su saludo, el niño dió saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor!" María dijo entonces: Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva porque quiso mirar la condición humilde de su esclava, en adelante, pues, todos los hombres dirán que soy feliz. En verdad el Todopoderoso hizo grandes cosas para mí reconozcan que Santo es su nombre.. (Luc 1,39-49)

María visita a su prima Isabel: Ella lleva Dios a su prima, por el amor a sus hermanos y vecinos. Señor ayúdanos a llevar a Cristo a otros, como María lo hizo. María permítenos pedirte el regalo hermoso de la caridad.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

3 - El Nacimiento del niño Jesús en Belén3 gozosos

Cuando estaban en Belén, le llegó el día en que debía tener su hijo. Y dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una pesebrera, porque no había hallado lugar en la posada. En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. El ángel del Señor se les apareció, y los rodeó de claridad la gloria del Señor, y todo esto les produjo un miedo enorme. Pero el ángel les dijo: "No teman, porque yo vengo a comunicarles una buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy nació para ustedes en la ciudad de David un Salvador que es Cristo Señor. En esto lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en una pesebrera." (Lc 2,6-12)

El niño Jesús en el pesebre. María, José y los pastores lo adoran. Permítenos adorar a Cristo, el hijo de Dios, en el silencio de nuestra alma y en el fondo de nuestro corazón. Permítenos pedirte María que nos hagas amar cada vez más a Jesús y pedir el regalo de la pobreza de espíritu.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

4 - La presentación de Jesús en el templo

Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación de la madre, llevaron al niño a Jerusalén. Ahí lo consagraron al Señor, tal como esta escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. Además ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley: una pareja de tórtolas o dos pichones. Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era muy bueno y piadoso y el Espíritu Santo estaba en él. Esperaba los tiempos en que Dios atendiera Israel y sabía por una revelación del Espíritu santo que no moriría antes de haber visto al Cristo del Señor. Vino, pues, al Templo, inspirado por el Espíritu, cuando sus padres traían al niñito Jesús para cumplir con él los mandatos de la Ley. Simeón lo tomó en brazos, y bendijo a Dios con estas palabras: Señor, ahora, ya puedes dejar que tu servidor muera ¨ en paz, como le has dicho. Porque mis ojos han visto a tu Salvador ¨ que tú preparaste para presentarlo a todas las naciones. Luz para iluminar a todos los pueblos ¨ y gloria de tu pueblo Israel. Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que decía Simeón del niño. Simeón los felicitó y después dejo a María, su madre: "Mira, este niño debe ser causa tanto de caída como de resurrección para la gente de Israel. Será puesto como una señal que muchos rechazarán, y a ti misma una espada te atravesará el alma. Pero en eso los hombres mostrarán claramente lo que sienten en sus corazones." (Luc 2,22-35)

Necesitamos poner atención a la voz de Dios, discernir su llamada y aceptar la misión que nos dé. Después de la profecía de Simeón, María lleva la herida del sufrimiento en su corazón, pero en silencio ella acepta la voluntad del Padre.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

5 - El Niño perdido y hallado en el templo5 gozosos

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua y cuando cumplió doce años fue también con ellos para cumplir con este precepto. Al terminar los días de la Fiesta, mientras ellos regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo notaran. Creyendo que se hallaba en el grupo de los que partían, caminaron todo un día, y después se pusieron a buscarlo entre todos sus parientes y conocidos. Pero como no lo hallaron prosiguieron su búsqueda, volvieron a Jerusalén. Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Al encontrarlo, se emocionaron mucho y su madre les dijo: "Hijo, ¿por qué te has portado así? Tu padre y yo te buscábamos muy preocupados." Él les contestó: "¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que tengo que estar donde mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que les acababa de decir. Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba fielmente en su corazón todos estos recuerdos. (Lc 2,41-51)

Permítenos meditar en esas veces que hemos estado lejos de Jesús, de ése Jesús quién con mucho amor ha muerto por nosotros. Permítenos entender que en las dificultades de la vida la única salvación es encontrar a Jesús y nunca alejarnos de su gran amor.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

LOS  MISTERIOS DOLOROSOS

1 - La Oración de Jesús en Getsemaní1 dolorosos

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Mt 26,36-39) Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. (Lc 22,44)

En la gran oración al Padre, Jesús encuentra fuerza, confianza y un Ángel es enviado a confortarlo. Entonces Jesús es nuestro Ángel confortador. Es como Él nos dijo: "Porque se preocupan en las dificultades? Sean fuertes en mí, miren a su Dios en las horas más dolorosas, y triunfarán." Permítenos encomendarnos a Dios para siempre cumplir su mandato.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

2 - Jesús es condenado a muerte

Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador. Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado! Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. (Mt 27)

Cuánto dolor, tormentos y heridas en el cuerpo de Jesús? Cuanta sangre cayó al suelo, mientras sus verdugos reían, lo insultaban, y reunían sus fuerzas para volver a golpear el inocente cuerpo de Jesús? Permítenos aceptar los insultos por amor a nuestro Señor y arrepentirnos de nuestros pecados.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

3 - La Coronación de Espinas3 dolorosos

Los soldados romanos llevaron a Jesús al palacio del gobernador y reunieron a toda la tropa en torno a él. Le quitaron sus vestidos y le pusieron una capa de soldado color rojo. Después le colocaron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinas y en la mano derecha una caña. Doblaban la rodilla ante Jesús y se burlaban de él diciendo: "¡Viva el rey de los judíos!" Le escupían la cara y, quitándole la caña, le pegaban en la cabeza. (Mt 27,27-31)

Piensa en las indignaciones, ofensas, y humillaciones que Jesús sufrió. Lo maltrataron, fue tratado como el culpable de nuestros peores pecados. Parece decirnos "Porque te desesperas cuando sufres? Es esa la manera en que me amas? Medita mi pasión y encuentra en ella un rico alimento espiritual." Permítenos pedir el regalo de la paciencia y aceptar todas las humillaciones, pensando como Jesús sufrió por nosotros.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

4 - Jesús con la cruz a cuestas

Cuando lo llevaban, tomaron a un tal Simón de Cirene que volvía del campo, y le cargaron la cruz de Jesús para que la llevara detrás de él. Lo siguió muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús volviéndose hacia ellas, les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. Por que va a llegar el día en que se dirá: Felices las madres sin hijos, felices las mujeres que no dieron a luz ni amamantaron. Entonces se dirá: ¡Ojalá que los cerros caigan sobre nosotros! ¡Ojalá que las lomas nos ocultaran! Porque si así tratan al árbol verde, ¿Qué harán con el seco? Junto con Jesús llevaban también a dos malhechores para ejecutarlos. (Lc 23,26-32)

Aún y cuando Jesús hubiera sufrido solo por ti, Jesús hubiera aceptado tales dolores, grande es su amor por ti. A lo largo del camino al Calvario, Jesús ve a su Madre. Podremos imaginarnos el momento cuando sus ojos se encontraron? O cuanto su corazón debió haber sentido dolor. Permítenos pedir María la gracia de siempre aceptar nuestra cruz, para que María y Jesús puedan soportarlo.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

5 - La Crucifixión5 dolorosos

Junto a la cruz de Jesús estaba su madre y la hermana de su madre, y también María, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús al ver a la madre y junto a ella a su discípulo más querido, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo." Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre." Desde ese momento el discípulo se la llevó a su casa. (Jn 19,25-27).

  Jesús desea vernos cerca de María, su Madre, Él desea que, como niños, mantengamos nuestra mano unida a la de María. Esto es lo que él quiere. Él nos pide que nos enmendemos a la Virgen María. Él nos pide reconocer a Nuestra Señora como Nuestra Madre, quién encenderá en nosotros un amor ferviente a su hijo. María, nosotros creemos en ti, tómanos y llévanos al refugio de tu Inmaculado Corazón, alivia nuestra soberbia con tu humildad, que es la que nos parta de Dios.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

LOS MISTERIOS GLORIOSOS

1 - La Resurrección de Cristo1 gloriosos

Pasado el Sábado, al despertar el alba del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro. De repente, se produjo un gran temblor: el Ángel del Señor bajó del cielo y, llegando al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima. Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de miedo y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: "Ustedes, no teman, porque yo sé que buscan a Jesús crucificado. No está aquí. Ha resucitado tal como lo había anunciado." ( Mat 28,1-6)

Jesús resucitado ha probado que el hombre junto a él tiene poder sobre el pecado y sobre la muerte. Jesús, ayúdanos a resucitar, sálvanos del pecado, del enemigo, danos Tu luz, danos Tu Alegría. Reaviva en nosotros el amor, la fe, la esperanza, y el regalo de la oración. Permítenos pedir a la Virgen María una fe inquebrantable.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

2 - La Ascensión de Jesús al Cielo

Mientras estaban hablando de todo esto, Jesús se presentó en medio de ellos. Les dijo: "Paz a ustedes." Estaban atónitos y asustados, pensaron que veían a algún espíritu. Pero les dijo: "Por qué se asustan tanto, y porque les vienen estas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo. Tóquenme y fíjense bien que un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que yo tengo." Y al mismo tiempo les mostró sus manos y sus pies. Y como en medio de tanta alegría no podían creer y seguían maravillados, les dijo: "¿Tienen aquí algo que comer?" Ellos le ofrecieron un pedazo de pescado asado y él lo tomó y comió ante ellos. Jesús les dijo: "Todo esto se lo había dicho cuando estaba todavía con ustedes. Tenía que cumplirse lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Salmos, y en los Profetas respecto a mí." Entonces les abrió la mente para que lograran entender las Escrituras y les dijo: "Esto estaba escrito: los sufrimientos de Cristo, su resurrección de entre los muertos al tercer día y la predicación que ha de hacerse en su nombre a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, invitándoles a que se conviertan y sean perdonadas de sus pecados. Y ustedes son testigos de todo esto. Ahora yo voy a enviar sobre ustedes al que mi Padre prometió. Por eso, quédense en la ciudad hasta que hayan sido revestidos de la fuerza que viene de arriba." Jesús los condujo hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se alejó de ellos y fue llevado al cielo. (Lucas 24,36-51)

Jesús, no has abandonado a Tus apóstoles en la agonía, y les has otorgado el gozo de contemplarte ‘glorificado’ durante 40 días. Después de tu Ascensión, gratificas a aquellos que te buscan al recibir la Eucaristía. A través de María nosotros creemos en ti. María otórganos el regalo de la esperanza.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

3 - La Venida del Espíritu Santo3 glorioso

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía expresarse. (Hechos 2,1-4)

Jesús, infúndenos con el Consolador, El Espíritu Santo, enciéndenos con la Luz de tu Espíritu, con su fuerza nos penetre hasta el fondo de nuestro corazón y alivie nuestras penas. Envíanoslo para que llene nuestros corazones con tu amor. Haznos apóstoles tuyos, amado Señor. Virgen María permítenos el regalo del verdadero amor y el regalo de la oración del corazón. "Ven Espíritu Santo, Ven a nosotros por medio de la intercesión del Inmaculado Corazón de María, tu bien amada esposa." .

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

4 - La Asunción a los Cielos de la Bienaventurada Virgen

Ozías por su parte dijo a Judit: "Hija mía, que Dios Altísimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra. Y ¡bendito sea el Señor, Dios, Creador del cielo y de la tierra, que te condujo para que cortaras la cabeza del jefe de nuestros enemigos! Jamás los hombres olvidarán la confianza que has demostrado. Siempre recordarán el poder de Dios. Que Dios te colme de bienes y que los hombres te glorifiquen, pues no vacilaste en exponer tu vida al ver la humillación de nuestra raza. Por tu perfecta sumisión a Dios has alejado la ruina que nos esperaba." Todo el pueblo respondió: Amén. (Jdt 13,18-20; 15,10)

Ahora que María es llevada al cielo, ella pide por sus hijos e hijas, ésos hijos e hijas que Jesús puso en sus manos cuando Él estaba en la cruz. María, ruega por nosotros, sabes nuestros temores, llévanos a tu corazón, corazón de madre. Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte llévanos contigo al cielo. Te pedimos una devoción a tu Inmaculado Corazón que será nuestro refugio en nuestras tribulaciones.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío

5 - La Coronación de la Santísima Virgen María como Reina del Cielo5 gloriosos

Apareció en el cielo una señal grandiosa: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo los pies y en su cabeza una corona de doce estrellas. Esta embarazada y grita de dolor, porqué llegó su tiempo de dar a luz. (Apo 12,1). 

María permítenos llamarte, permítenos amarte, permítenos confiar en ti, porque te nos has dado. Te tenemos como madre en el cielo que también eres Reina; así que nosotros necesitamos avocarnos a ella con una fe inmensa y esperanza. Si pedimos algo mientras rezamos el Santo Rosario, nos será otorgado. Pídele el regalo de la oración, una oración de corazón, dilo solo por amor, una amor por ella y por Jesús. También permítenos pedir por la perseverancia de la oración, para estar siempre unidos a tu corazón y por lo tanto al corazón de Jesús.

Padre Nuestro 10 Ave María Gloria Oh Jesús mío.