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Por:
Madre Teresa Guevara Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús
Lirio frágil y
esbelto tan fragante quiero verte a mi lado, mi ternura de
Madre por ti vela con amor exquisito, dulce amparo.
Si peligros te
cercan por doquiera con fermentido halago, y el mundo te
presenta su hechizos, que encierran brillo falso.
Acude a mi. Mi velo
te cobija con maternal cuidado, y este velo de virgen sabrá
darte de la pureza los divinos rasgos.
En contra del
demonio y sus ardides cubrirte he con mi manto. Este manto de
reina es poderoso, y defender sabré tu débil tallo.
Y si las amarguras
de la vida te causaran quebranto, Ven a mi corazón, nido de
amores, que consuelo te brinda de antemano.
Mi corazón de madre
siempre escucha, a aquél , que suspirando, acude a mi, nadie ha
podido decir, que me invocó sin resultado.
Mi corazón de madre
es el tesoro que da tierno descanso, esa paz abundosa,
reposada, para las luchas y dolores arduos.
Mi corazón de madre
quiere darte un don, el más preciado, que conozcas, que ames a
mi hijo, y que grabes en ti todos sus rasgos.
Es el Amigo Fiel
que no abandona, su amor es soberano. Con ternura especial
por ti vela, como nadie jamás habría velado.
Y aunque todos te
olviden, te desprecien, o te sean ingratos, Jesús por
siempre te amará con creces, como nadie jamás te hubiera amado.
No olvides pues su
amor ni lo desdeñes, y en El simpre confiando, hallarás fuerza
invicta en la ardua lucha por conservar tu brillo siempre intacto.
Y con mi velo
virginal cubierto, y con mi regio manto, vivirás, lirio fiel,
cabe tu madre su corazón por ti siempre velando.
Amén. |